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Memorial Day

The World War II Memorial in Washington honors the 16 million who served and more than 400,000 who died. (Photo: Library of Congress)

The World War II Memorial in Washington honors the 16 million who served and more than 400,000 who died. (Photo: Library of Congress)

The Memorial Day holiday celebrated by Americans on the last Monday of May represents for many the unofficial beginning of summer. Many will travel over the long holiday weekend to seek out friends and family, beaches and amusement parks. But most will pause at some point to recall the holiday’s true purpose: honoring those who died defending their nation.

Memorial Day entertainments throughout the United States range from large sporting events to quintessentially small-town celebrations. The Indianapolis (“Indy”) 500 motor race, by some measures the world’s largest single-day sporting event, attracts an estimated global audience of more than 320 million.

Meanwhile, in Waterloo, New York — the place where Memorial Day began (at least according to Waterloo) — festivities include a parade, arts and crafts show, a strawberry festival, music, tours of the town’s Civil War museum and an antique car show. Civil War buffs in period uniforms and dresses hold a two-night encampment and stand by for live cannon-fire demonstrations. Those not too full from the pizza-eating contest can compete in a five-kilometer race.

The story of Waterloo, and that of the holiday itself, is woven deeply into the nation’s history.

During the American Civil War of 1861–1865, which claimed the lives of more than 550,000 people, many citizens began to place flowers on the graves of the war dead. A number of northern municipalities continued these “Decoration Days” after the war ended, but the decisive event occurred in 1866 in Waterloo, 450 kilometers from New York City.

THE FIRST ANNUAL OBSERVANCE

In 1865, Waterloo resident Henry C. Welles, the town’s druggist, hit on the idea of formally setting aside a day to honor those killed in the war. He was supported by one of his customers, John B. Murray, who had risen to the rank of brigadier general in the Union (northern) Army, and Murray’s friend, Major General John A. Logan, another retired Union commander. In 1866 Waterloo held the first formal, village-wide, annual observance of a day dedicated to honoring the war dead, and it has continued to do so for 144 years. On Memorial Day weekend, visitors inflate the town’s population to several times its normal size (5,118 according to its website).

Logan, founder of the Grand Army of the Republic, an organization of Union veterans, in 1868 designated May 30 as a day “for strewing with flowers, or otherwise decorating the graves of comrades who died in defense of their country during the late rebellion, and whose bodies now lie in almost every city, village, and hamlet churchyard in the land.”

Gustav Perl, right, a veteran of the 2nd. World War meets with his fellow veterans in the 129th. Day Parade Memorial in Brooklyn, New York (AP Photo / Adam Nadel)
Gustav Perl, right, a veteran of the 2nd. World War meets with his fellow veterans in the 129th. Day Parade Memorial in Brooklyn, New York (AP Photo / Adam Nadel)

A rifle with its bayonet buried in the ground, a helmet and dog tags are displayed on Memorial Day in Marion, Indiana.Among the ceremonies held that day was one at Arlington National Cemetery in Virginia, across the Potomac River from Washington. President Ulysses S. Grant presided. After the speeches and tributes, thousands of war orphans, veterans and others decorated the graves of the Civil War dead. There were more than 20,000 such graves at Arlington Cemetery alone.

By the turn of the century, nearly every state had declared Decoration Day an official holiday. After World War I, Decoration Day was expanded to honor those killed in all of the nation’s wars, and after World War II it became known as Memorial Day. (Veterans Day, which honors all veterans, living and dead, is celebrated each year on November 11.)

Several Northern and Southern cities claim to be the originators of Memorial Day, but in 1966, President Lyndon B. Johnson proclaimed Waterloo as its official birthplace.

Congress established Memorial Day as a federal holiday in 1971 and fixed its observance on the last Monday in May.

HONORING OUR WAR DEAD

The original Waterloo commemoration centered on the decoration of soldiers’ graves, the lowering of flags to half-staff, and veterans’ parades. These ceremonies continue in cities and towns across the nation on Memorial Day.

There are more than 2.9 million gravesites at 130 national cemeteries around the country. For Memorial Day, volunteers will decorate most of these veterans’ graves with small American flags. The U.S. president or vice president typically presides at Arlington National Cemetery and places a wreath at the Tomb of the Unknowns. Solemn observances are held at Civil War battle sites, including Gettysburg, Pennsylvania, and Sharpsburg (Antietam), Maryland.

At 3 p.m., a National Moment of Remembrance unites Americans in prayer and thought as they contemplate the sacrifices made in their behalf. Thus, even as Americans enjoy their long weekend and the prospect of summer, they also can be found in more somber moods. Wreaths will be laid, thanks given and heads bowed in recognition of those who made the ultimate sacrifice.

Texto traducido:

Día de la Recordación

El Día de la Recordación, cuarto lunes del mes de mayo, es el día en que el pueblo de los Estados Unidos rinde tributo a los hombre y mujeres que han perdido sus vidas al servicios de la Nación. Originalmente era un día en que se colocaban flores y banderas en las tumbas de los muertos durante la Guerra Civil, luego cambió para honrar a todos los caídos en sucesivas guerras.

En 1971, el presidente Richard Nixon declaró feriado nacional elDía de la  Recordación, a celebrarse el último lunes de mayo.  Ese día, en muchas ciudades de todo el país se realizan ceremonias para honrar a los que cayeron en guerra o al servicio de su país. En muchas comunidades, los veteranos realizan ceremonias especiales en los cementerios o monumentos a los caídos en guerra. En algunos casos se realizan desfiles; en otros, ceremonias religiosas o programas especiales en iglesias, escuelas u otros lugares públicos.

La celebración no solo es para honrar a los caídos de las fuerzas armadas; también las familias e individuos honran a sus seres queridos que han fallecido.

El Día de la Recordación, el Presidente o Vicepresidente de los Estados Unidos dan un discurso público y colocan ofrendas florales en las tumbas. Miembros de las fuerzas armadas disparan salvas. Veteranos y familiares colocan sus propias ofrendas florales y rezan. Es un día de reflexión. (De “About the USA”, Embajada de Estados Unidos en Alemania)

Historia

La institución de esta conmemoración ocurrió poco después de la Guerra Civil. Los soldados regresaban a sus hogares, algunos de ellos mutilados, y todos con historias para contar. Henry Welles, dueño de una farmacia en la ciudad de Waterloo, estado de Nueva York, propuso que todos los negocios del pueblo cerraran sus puertas durante un día en honor a todas las personas que había perecido en la guerra y yacían en el cementerio de Waterloo. Fue así como por primera vez, el 5 de mayo de 1866, los habitantes de esta ciudad honraron a los soldados caídos con flores, coronas y cruces.

En la misma época, el Comandante General Jonathan A. Logan organizó una ceremonia similar, en la que soldados sobrevivientes de la guerra civil marcharon a través de la ciudad para visitar el cementerio donde se  encontraban sus compañeros y colocar banderas frente a cada sepulcro. Llamaron a esa conmemoración Día de Condecoración.

Las dos ceremonias se unieron en el año 1868, cuando los estados del norte comenzaron a realizar la conmemoración el 30 de mayo. Los estados del sur  recordaban a sus soldados fallecidos en diferentes días.

Foto
Gustav Perl, a la derecha, veterano de la 2da. Guerra Mundial se reúne con sus compañeros veteranos durante el 129o. Desfile del Día de Conmemoración de los caídos en Brooklyn, Nueva York (Foto de AP/Adam Nadel)

El General Logan, en la proclama del Día la Recordación de 1868, declaraba el 30 de mayo como la fecha “designada para el propósito de esparcir flores o de alguna manera decorar los sepulcros de los camaradas que perecieron defendiendo al país…”.

Finalmente, en 1882, se incluyeron a todos aquellos que perecieron en previos combates y guerras. Además, el nombre de esta fecha fue cambiado oficialmente a Día de la Recordación, aunque dicho nombre no se utilizó comúnmente sino hasta después de la Segunda Guerra Mundial.

Años más tarde, en 1966, el gobierno estadounidense, bajo la dirección del presidente Lyndon B. Johnson, declaró a la ciudad de Waterloo, N.Y., como la cuna oficial del Día de la Recordación.

En 1971, el Congreso, siguiendo la propuesta del presidente Richard Nixon, declaró el último lunes de mayo feriado nacional.

Esta fecha se ha convertido en una de las más importantes para el pueblo estadounidense. Cada último lunes de mayo se llevan a cabo ceremonias solemnes en distintas ciudades del país. Una de las más imponentes ocurre en el estado de Virginia, en el Cementerio Nacional de Arlington. En la madrugada del viernes antes del Día de la Recordación, una compañía de soldados miembros de un regimiento especial llamado “Old Guard” (La Vieja Guardia) marcha a través de las hileras de tumbas, y ante cada una de ellas un soldado se detiene y coloca una bandera en la tierra frente a ella como símbolo de respeto.

Otra ceremonia importante es la que se lleva a cabo en la Tumba del Soldado Desconocido. En ella se guardan los restos de cuatro soldados cuya identidad se desconoce. Dos de ellos son de las dos guerras mundiales, el tercero es de la Guerra de Corea, y el último de la Guerra de Vietnam, y su presencia en este sepulcro representa a todos los que han pagado con su vida la lucha por la paz.

En el Día de la Recordación, el presidente de los Estados Unidos suele visitar este monumento conmemorativo. Desde allí ofrece un discurso y coloca una corona floral delante de la tumba, mientras los miembros de las Fuerzas Armadas que le acompañan disparan al aire en un gesto de homenaje a los caídos.

Actualmente, este día sirve para recordar no sólo a las personas que murieron en alguna batalla, sino que es también un día de remembranza personal, ya que se honra la memoria de todo ser querido fallecido. Muchos acuden al cementerio y llevan flores, mientras otros asisten a algún servicio religioso.